Londres, una grata sorpresa

En 2014 años realicé, junto a mi marido, mi primer gran viaje…

Al ser el primer viaje internacional contratamos una agencia, cuya dueña nos armó un recorrido a nuestro gusto y medida… con mucho tiempo para deambular solos y disfrutar de cada ciudad.

Comenzamos por Londres. Al elegir el itinerario fue la única ciudad que estuvo en duda hasta último momento. Pero nunca nos arrepentimos de agregarla.

Nuestro hotel estaba en el barrio de Hammersmith, lo cual nos preocupó un poco… lejos del centro, casi sin conocer el idioma, con pocos días para conocer lo más posible…

Pero la solución a nuestros problemas estaba en un simple pedazo de papel… el mapa de “tubos”, como le dicen los locales. Es el mapa del Metro, Subte o Underground. Con ese mapa la ciudad es tuya. Primero hay que ubicar la estación más cercana, en nuestro caso se llama igual que el barrio: Hammersmith; luego, localizar el destino y elegir la línea que lleva hasta él. También se pueden hacer conexiones fácilmente. El sistema de Metro londinense es completo, eficiente y seguro.

Mapa del Metro de Londres
Mapa del Metro de Londres

Museo Británico

Armados con el mapita al día siguiente salimos a explorar por nuestra cuenta. Nuestro primer objetivo era el Museo Británico.

Al salir de la estación de destino, nos encontramos con la Plaza Russel. Muy hermosa, pero dejamos para admirarla a la vuelta.

El Museo Británico es gratuito, sólo se encuentra una gran urna donde se pueden dejar contribuciones a la salida. Impresionantes sus colecciones y también su arquitectura, el techo de la galería central es bellísimo.

Museo Británico – Página oficial en español

 

Plaza Russell

Hermosa plaza ubicada a pocas cuadras del Museo, frente a ella el hotel con el mismo nombre y una bella arquitectura. Esta plaza prolijamente cuidada es un lugar ideal para el descanso, en nuestro caso paramos a tomar unos mates luego de la visita al Museo Británico. Había familias, personas que salían de trabajar, grupos de jóvenes, etc.

Después de disfrutar de un momento y relajado; regresamos a la estación del metro y nos dirigimos a la Estación de Hyde Park Corner. Para visitar el Parque que le da nombre a la estación.

Hyde Park

Es un bellísimo paseo verde, cubierto de flores, glorietas, fuentes, jardines, bancos, espacios para andar a caballo, en bici o caminar, un extenso lago llamado Serpentine, que lo separa de Kensington Garden. Es uno de los parques más grandes y uno de los nueve Parque Reales de Londres.

En uno de sus sectores se encuentra la Fuente en Memoria de Diana de Gales. En el cartel indicador explica que el visitante se puede sentir libre de meter los pies en el agua, siempre teniendo el respeto correspondiente.

Cuando Hyde Park se convierte en Kensington Garden decidimos regresar… Estuvimos algo desorientados al principio pero algunos transeúntes con toda la paciencia del mundo lograron ubicarnos.

Visita Panorámica

Al día siguiente comenzamos con la Visita Panorámica incluída en el Itinerario…  Comenzamos justo donde dejamos el paseo el día anterior… en Kengsington Garden, en el recordatorio que hizo construir la Reina Victoria a su esposo el Príncipe Alberto.

La historia de esta pareja real me atrae mucho, he visto películas y leído sobre ellos. Por eso ver estos monumentos, y luego encontrar el intercambio epistolar entre ellos en Windsor, fue un sueño cumplido para mí.

Luego nos dirigimos a la zona céntrica, donde nos encontramos con el Big Ben; nombre que sólo designa a la campana del gran reloj. A partir de 2012 la torre se designó: Torre Isabel en honor al jubileo de diamantes de la Reina.

También recorrimos la zona de la Abadía de Westminster, la cual es utilizada para coronaciones y entierros reales. Junto a ella se encuentra el Palacio de Westminster, en el cual funciona el Parlamento. Este grupo arquitectónico fue nombrado por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad.

Cambio de guardias en el Palacio de Buckingham

Nuestra visita guiada terminaba con el Cambio de Guardias, por ello nos dirigimos hasta el Palacio de Buckingham. Si tienen pensado asistir a esta Ceremonia, controlen antes, las fechas y horarios en que se realiza, ya que en cierta época del año se efectúa diariamente pero en otra, es cada dos días.

Es una ceremonia pintoresca que vale la pena presenciar.

Parque St. James y London Eye

Teníamos tickets para el London Eye y un paseo en barco por el Támesis. Para llegar hasta allí desde Buckingham encontramos un encantador parque por el que se estaba desconcentrando las personas que asistieron al Cambio de Guardia. El parque tiene un lago, caminos arbolados, músicos callejeros, etc. En un recodo del parque nos llevamos una sorpresa, ya que encontramos una cabaña típica de cuento. Luego averiguamos que era un espacio dedicado al cuidado de las aves. Luego Pasamos por El Arco del Almirantazgo y llegamos al puente de Wetminster, al cruzarlo llegamos al London Eye. Primero realizamos un recorrido por el río, llegando hasta el Puente de la Torre. Vimos desde el barco los edificios más modernos de la ciudad.

Al concluir el recorrido, subimos al London Eye… Es una especie de vuelta al mundo que va muy lento, está compuesto por cabinas vidriadas que permiten tener una vista privilegiada de la ciudad a medida que se asciende o desciende. Me parece atractivo para hacerlo por lo menos una vez.

Windsor

Viajamos en tren desde la Estación Victoria. Luego de una breve conexión llegamos a la estación de Windsor. En dicha localidad también se encuentra el Colegio Eton, muy conocido por las personalidades que estudiaron allí. Nosotros no llegamos a visitarlo. Nos dirigimos directamente al Castillo, para el cual ya teníamos ticket.

Lamentablemente no se permiten las fotos en el interior, por lo que todos los registros son de los exteriores. Está muy bien cuidado. Es un paseo muy interesante, especialmente para quienes como a mí me encanta la historia.

Al salir del Castillo almorzamos en las cercanías, elegimos probar comida china… y no nos fue tan bien con la elección. Luego recorrimos las calles de la ciudad, hasta la hora de volver a Londres.

Una vez allí esperamos a ver la ciudad iluminada, para despedirnos de ella con toda su belleza. Al día siguiente bien temprano, continuaríamos nuestro viaje.

 

 

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