Oslo, mis cinco imperdibles.

En 2018 Ariel me propuso un viaje en el cual no había pensado a corto plazo. Justo en año del Mundial de Fútbol, me propuso conocer Rusia (con idea de ver algún partido) y países escandinavos.  La verdad es que no me convenció de entrada… pero viajar es viajar, además en cuanto agregó los últimos días en Paris… comencé a armar las valijas.

A la primera ciudad que llegamos fue Oslo, lo hicimos dos días antes de unirnos a un tour contratado que nos haría conocer esta ciudad además de Estocolmo y Copenhague.

Nuestro hotel estaba algo retirado, por lo que caminábamos más de veinte cuadras de ida y veinte cuadras de vuelta para llegar al centro.

Aclaro que no fue una visita exhaustiva. Nuestro estilo de viaje es siempre igual, priorizamos nuestro ritmo a la exigencia de conocer todo lo que haya para ver. Por ejemplo en Oslo nos salteamos la Península de Bygdoy, en la que se encuentran museos muy interesantes, por lo que averigüé: el Museo Folklórico Noruego, el de los Barcos Vikingos, el Marítimo Noruego, el Palacio Real de Verano, además de una concurrida playa.

Bien… aquí describo mis cinco imperdibles, de lo que sí pude recorrer de Oslo.

5° lugar Fortaleza de Akershus

Esta Fortaleza, estratégicamente ubicada en un terreno alto del puerto de la ciudad forma parte de un complejo militar noruego. El puente levadizo por el que se ingresa ya nos hace pensar que estamos entrando a otro tiempo. Los edificios que lo componen datan de distintas épocas, por lo que se ven vestigios de la Edad Media, Renacimiento y algunas construcciones más nuevas sin valor histórico. Entre sus patios se encuentra el sitio donde 42 noruegos fueron ejecutados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Nosotros lo visitamos para descansar de una larga caminata. Recorrimos sus zonas verdes y observamos sus edificaciones desde fuera. Aunque allí funcionan dos Museos: el de la Resistencia Noruega y el Castillo.

Al comenzar el recorrido nos encontramos con una zona sombreada con lugares para sentarnos y un arroyito ocupado por diversas aves. También hay una zona de cara al puerto ideal para observar el atardecer.

A los pies de la fortaleza en su parte trasera se encuentra un Monumento recordatorio a las víctimas del incendio, ocurrido en 1990, del MS Scandinavian Star, un ferry que transportaba pasajeros y vehículos, en el que murieron 159 personas.  La composición escultórica es conmovedora.

4° lugar Paseo por los Fiordos

En el Puerto se pueden contratar paseos por los fiordos. Así lo hicimos, fue una hermosa experiencia. Un luminoso día, acompañados por nuestro infaltable mate y miles de oportunidades de hermosas tomas. El único “pero”… el guía hablaba en noruego e inglés, es decir que fue poca la información que pudimos rescatar (¡marche un curso de inglés urgente!).

Nuestro barco de madera surcaba las aguas del Skagerrak (la conexión entre el Mar del Norte y el Mar Báltico), en forma armónica y sin sobresaltos. Los pasajeros sentados en cubierta disfrutamos de las vistas y de algunos tragos que se obtenían en la barra. Además se nos proporcionaba protector solar de manera gratuita, ya que la fuerza del sol lo ameritaba.

Embarcaciones, pueblitos pesqueros, faros, aves costeras fueron nuestro paisaje por dos horas.

De repente una isla en la que sólo cabe una pequeña construcción con arquitectura típica de la zona nos sorprende, es el Faro Dyna, en el que actualmente funciona un restaurante de mariscos.

3° lugar Centro de Oslo

El centro de Oslo es fácil de recorrer a pie, se puede caminar a paso lento disfrutando de la arquitectura y de los negocios locales. Además su calle principal, la Karl Johans Gates, cuenta con innumerables restaurantes, discotecas, centros comerciales, etc. Nos encantó ver la cantidad de barcitos al atardecer disponibles para pasar un hermoso momento.

La Plaza Eidsvolls con su Fuente/Piscina Spikersuppa nos llamó la atención, además por su belleza y excelente ubicación, por la cantidad de niños refrescándose en sus aguas.

Parte del Centro de Oslo está formado por la zona portuaria, pero ese es mi siguiente imperdible y merece un punto aparte.

2° lugar Puerto de Oslo

La zona del puerto o Aker Brygge es un agradable paseo que recorre el muelle de Oslo. Este barrio y el cercano Tjuvholmen son modernos y animados con mucho para ver, lugares para descansar y restaurantes para comer o tomar algo.

Cruzando un pequeño puente se llega al Museo de Arte Moderno el cual se encuentra dividido por un canal. Toda la zona es una gran obra de arte moderno, esculturas, grafitis, la propia arquitectura de los edificios sorprenden a cada paso.

En otra zona costera, pasando la Fortaleza de Arkeshus, se encuentra el nuevo edificio de la Ópera totalmente moderno e innovador. Además de lo que guarda en su interior, es un paseo que permite caminar hasta por el techo del edificio para lograr espectaculares vistas, y al frente, en el agua, como un iceberg, un grupo escultórico acristalado, sorprende con su presencia.

1° lugar Parque de Vigeland, en el interior del Parque Frogner.

El Parque Frogner, es el mayor parque público de Oslo. Es un gran espacio verde, con lugares para descansar a la sombra de su vegetación, disfrutando de la vista del lago, el sonido de la cascada y la belleza de sus flores. Hasta ahí… un hermoso paseo, pero como otros… Su toque distintivo se encuentra en la inmensa cantidad de esculturas (212 más exactamente), realizadas por el artista Gustav Vigeland.

El parque está abierto al público las 24 horas del día, los 365 días del año. Su entrada es gratuita.  Imposible perdérselo.

La temática de las esculturas gira en torno a la vida cotidiana, el paso de la misma y la relaciones humanas. Madres o padres con sus hijos, abuelos y nietos, parejas, grupos de hermanos o amigos; desde recién nacidos hasta ancianos en el umbral de la muerte, acompañan al visitante por el largo recorrido que lo lleva a rodear la impresionante fuente central y, luego de subir algunos escalones, hasta la base del gran monolito de 17 metros de altura, en el cual, en un único bloque, Vigeland esculpió 121 figuras humanas entrelazadas.

¿Por qué lo elegí como lo mejor de lo que pude conocer de Oslo? por todo lo que me transmitió. Me hubiese pasado horas frente esas esculturas algunas de bronce y otras de piedra totalmente lisas y aún así con una expresión impresionante. Desde sentimientos hasta movimiento, los sentí vivos, realizando acciones, experimentando emociones, realmente me impresionaron mucho. Por eso quise compartirlo con ustedes.

 

Aclaro que los títulos de las fotos son mi interpretación, no significa que las obras lleven ese nombre.

 

Imperdible ExtraUno más… La Pizza… imperdible!!!

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